1848, UN AÑO MUY SIGNIFICATIVO...
En 1848 nació en México, D.F. Casa Calpini, establecimiento dedicado al comercio de instrumentos de óptica, ingeniería, dibujo, científicos y artículos del ramo, siendo el primer establecimiento que se dedico a comercializar artículos de óptica, en forma ya especializada.
De origen italiano, el fundador de Casa Calpini utilizó su experiencia y conocimiento del producto para introducirlo en México, importándolo desde Europa utilizando anteojos terminados y para determinar la graduación se necesitaba la persona, utilizo el sistema de prueba y error, ya que los instrumentos científicos de medición y diagnostico hicieron su aparición posteriormente.
Algunos años después el Sr. Calpini, en el año de 1854 abrió una sucursal en esta ciudad de Guadalajara para expandir la comercialización de sus productos y hacer llegar a provincia los mismos.
Casa Calpini de Guadalajara, se ubico en el número 12 de la calle San Francisco (ahora 16 de Septiembre), iniciándose en la Cd. de Guadalajara, la primera casa dedicada exclusivamente al comercio de artículos de óptica.
A principios del siglo XX los anteojos que se expendían en el establecimiento se importaban de Europa y Estados Unidos, país que comenzó a introducirse fuertemente en el mercado, tanto por la calidad, el precio y las facilidades de importación, así como su cercanía.
Durante estos Calpini introdujo al mercado el lente tórico (o cilíndrico) representando éste un avance importante en la industria óptica, ya que hasta entonces sólo se utilizaban cristales con graduación esférica para corregir la miopía o la hipermetropía, pero no el astigmatismo.
Para el diagnostico se utilizaba una caja de prueba que contiene cristales de diferentes graduaciones, tanto esféricas como cilíndricas y el disco de Plácido ayudaba a detectar el astigmatismo. Posteriormente como un avance mas, fue la primera institución óptica de Guadalajara en utilizar el Oftalmómetro de Javal para el diagnóstico del astigmatismo y lograr una mejor graduación de los anteojos.
Conscientes de la importancia de la empresa y de la necesidad de conservar su excelencia en el servicio a sus clientes, continuó a través de las décadas de los cincuentas y sesentas, introduciendo mejoras a sus sistemas de diagnóstico y producción.
En los sesentas Calpini presentó en el mercado uno de los productos más revolucionarios de la óptica: los lentes de contacto, siendo la primera óptica de Guadalajara en adaptarlos.
Calpini ha sabido crecer con la ciudad y ha sido generadora de nuevas fuentes de empleo a través de los años. Convirtiéndose actualmente en una empresa que desea continuar brindando el mejor servicio y calidad en los productos que vende, prueba de ello es que actualmente cuenta con 14 establecimientos.